LOS DESAFÍOS DE LA LOGÍSTICA DE ÚLTIMA MILLA POS COVID-19

La recuperación de la normalidad en la movilidad y la actividad económica tras el impacto que ha tenido y aun tiene el Covid-19 en el mundo es un tema latente. La logística no está exenta de ese análisis, puesto que su labor ha sido fundamental para mantener en movimientos los insumos básicos entre otros… qué decir del transporte de vacunas.

Pero qué pasa con la última milla. Claro está que el incremento mundial del ecommerce propició un aumento importante de tiendas oscuras pero también la necesidad de cumplir con los plazos y tiempos comprometidos con el cliente. Las empresas de transporte tuvieron que asumir volúmenes de tráfico inusuales y por ende se vieron forzadas a mejorar la eficiencia en los desplazamientos, en las paradas de carga y descarga y en la recepción de los paquetes por parte del consumidor final.

Según Deloitte el regreso a una “normalidad” plantea nuevamente la aparición de una serie de problemáticas que ponen en cuestión la sostenibilidad de los núcleos urbanos. Adicionalmente, los desafíos medioambientales y de congestión del tráfico que ya están afrontando las ciudades en este contexto de "nueva normalidad" se verán agravados por nuevas tendencias como el significativo reequilibrio del uso del transporte público versus el privado.

Esta coyuntura plantea un contexto incierto para las empresas de distribución y transporte urbano de mercancías, que padecerán un incremento de sus costes operativos como consecuencia de la mayor dificultad de desplazarse y aparcar en las grandes ciudades, publicó Deloitte.

En un estudio denominado "Logística de Última Milla: retos y soluciones", proponen tres soluciones que pueden ayudar a resolver la problemática ambiental, de movilidad y de rentabilidad de los operadores logísticos en el ámbito urbano.

1.- Plataforma de gestión de zonas de carga y descarga para mejorar la movilidad

Se ha estudiado que, en núcleos urbanos y en función de la franja horaria, la demanda de plazas de carga y descarga puede superar en un 70% la oferta fija disponible para este tipo de estacionamiento. Esta realidad impacta de forma clara sobre la congestión urbana y genera ineficiencias en los procesos de reparto de las empresas de distribución y transporte de mercancías. La búsqueda de plazas de aparcamiento alternativas, el estacionamiento en doble fila o el incremento de las distancias recorridas a pie desde el vehículo hasta el punto de entrega son solo algunas de las consecuencias derivadas de esta situación.

Por esta razón, la creación de plataformas de gestión de zonas de carga y descarga supone una solución clave para resolver esta cuestión ya que permiten reservar aparcamientos con anticipación, incentivar el uso de vehículos más sostenibles y, en paralelo, desincentivar el reparto en horas punta.

2.- Red de puntos de entrega y recogida en lugar de entregas a domicilio

La creación de una red de puntos de entrega y recogida resulta fundamental para mejorar la eficiencia de los procesos de reparto de las empresas de distribución y transporte de mercancías. Se debe tener en cuenta que solo en España, la entrega a domicilio es la opción preferida por los consumidores y que menos del 10% de las entregas de ecommerce se realizan en puntos de entrega y recogida.

Este desequilibrio en la modalidad de entrega genera unos costes más elevados para los operadores logísticos, principalmente por la capilaridad de las entregas y porque el 10-15% de las entregas no se pueden finalizar, requiriendo por ello de un segundo intento.

3.- Almacenes urbanos para mejorar la eficiencia de las operaciones logísticas

Ante las restricciones al tráfico de vehículos motorizados en los centros de algunas grandes ciudades, el reparto a pie o con vehículos no motorizados se ha consolidado como la alternativa más eficaz y sostenible en términos medioambientales. Esta apuesta por la sostenibilidad se apoya sobre el establecimiento de almacenes urbanos que refuercen la eficiencia de las operaciones logísticas.

La implementación de nuevas medidas que mejoren la distribución urbana de mercancías presenta cierta complejidad, principalmente por la multiplicidad de agentes y sectores que, más allá del comercio electrónico, se ven involucrados. En consecuencia, la colaboración público-privada se revela como un mecanismo fundamental en el desarrollo de posibles soluciones. Aunque no es el único, ya que los patrones de comportamiento de los consumidores también tienen un impacto directo sobre esta cuestión.