A lo largo de la historia, tanto en Chile como en el mundo el transporte de carga ha sido una labor básica a la hora de realizar diversas actividades que requieran el traslado de  una gran cantidad de material para su desarrollo.

En la antigüedad  el transporte terrestre se realizaba a pie, utilizando la fuerza de los animales, los que en un principio eran perros por su facilidad para ser domesticados y luego fueron reemplazados por algunos de mayor tamaño como caballos y vacas para transportar mercancías  de mayor envergadura. Debido al  hambre en algunos sectores, el hombre  tuvo que comenzar a moverse en busca de comida para  luego trasladarla donde se encontraban las viviendas y familias,   fue así como se originó el concepto de transporte propiamente tal.

En la prehistoria se inventó  la rueda,  la cual permitió la evolución de los medios de transporte terrestre y la llegada del hombre a lugares lejanos en menor tiempo. Los carros tirados por caballos propiciaron el intercambio de todo tipo de mercancías.

En el siglo XV, las minas de carbón fueron equipadas de rieles por medio de los cuales los hombres y los caballos eran capaces de arrastrar con mayor facilidad los vagones.

El primer  vagón  con remolque apareció en 1881 y fue  tirado por un tractor a vapor fabricado por De Dion-Bouton.  Los camiones con propulsor a vapor se vendieron en Francia y en los Estados Unidos hasta la víspera de la Primera Guerra Mundial.

Con el descubrimiento del petróleo en 1882 fueron surgiendo más inventos que utilizaban este combustible como fuerza impulsora, los cuales luego de la primera guerra mundial fueron  fundamentales para garantizar el suministro de alimentos y de  todo tipo de bienes y servicios.

En 1895 Karl Benz diseñó y construyó el primer camión de la historia similar a los de hoy en día, utilizando la combustión interna del motor. Un año más tarde, en 1896, otro camión con motor de combustión interna fue construido por Gottlieb Daimler. El primer camión en los Estados Unidos fue construido por Autocar en 1899. Las versiones de la época utilizaban motores de dos y cuatro cilindros y tenían una capacidad de carga de 1.500 a 2.000 kilos.

Cuando llegaron los avances Después de la Primera Guerra Mundial, se realizaron varios cambios: los neumáticos de caucho reemplazaron a los de madera con una goma maciza. El encendido ya fue eléctrico, se potenciaron los frenos y los motores crecieron a configuraciones de 4, 6 y 8 cilindros. Además se cerraron las cabinas para resguardar  la carga.  El motor diésel recién llegó a los camiones europeos por 1930, a pesar de que se había inventado en 1890. En los Estados Unidos, tomó mucho más tiempo para ser aceptados: pues los motores de gasolina estaban todavía en uso en camiones pesados en la década de 1970.

Hoy en día se proyecta la llegada de los camiones eléctricos y de conducción autónoma,   pero  en el presente con el fuerte desarrollo  de los celulares sumado a la aparición  de las primeras aplicaciones móviles A finales de los 90s, se avanza en cuanto  a innovaciones tecnológicas como  lo es “CamiónGO”, aplicación  que   colabora con el  comercio y las necesidades empresariales en cuanto a la gestión para Reducir los costos administrativos y de logística como apoyo al transporte de carga.

CamiónGo es el primer marketplace en tiempo real que conecta empresas y transportistas para realizar la mejor gestión en cuanto al transporte de carga. CamiónGO entrega una mayor seguridad en las cargas que son transportadas, les da comodidad a los usuarios y ayuda a facilitar las relaciones comerciales. Así mismo ayuda a satisfacer las necesidades de los productores y de los consumidores que buscan recursos y progreso.

La mayoría de las empresas que existen dependen del transporte de carga para poder hacer llegar sus productos a los lugares donde serán distribuidos  por ende CamiónGO, al facilitar este proceso, es un gran aporte  para el transporte de carga y para la sociedad.

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