En un afán por minimizar el impacto ambiental de la actividad logística, esfuerzos como la incorporación de transportes de carga eléctricos se han visto presentes dentro de las últimas innovaciones tecnológicas. Diferentes  ciudades del  mundo están ideando construir centros logísticos de distribución para descongestionar sus calles y el medio ambiente, por lo que en este ámbito, el cambio de los camiones con motor contaminante por unos con silenciosos y amigables motores eléctricos es fundamental, aunque sus costos son más elevados.

Daimler Trucks dio a conocer a mediados del 2016 el “Urban eTRuck” de la conocida compañía Mercedes-Benz, este camión cuenta con una autonomía cercana a los 200 km. Lo cual equivale aproximadamente a  un día entero de reparto. El mismo año Nicola Motor Company presentó su gran apuesta al futuro conocida como “Nicola One” con motorización híbrida, que combina una turbina de hidrógeno para alimentar de electricidad sus seis motores ubicados en las ruedas, lo cual le otorga 1.900 km de autonomía, sin embargo, la compañía destaca que su fuerte es el ahorro en cuanto a consumo, ya que reduce a la mitad los costes por kilómetro en relación a los camiones diesel. Existen otros camiones eléctricos como el “FUSO canter E-cell, que tienen 100 km de autonomía y una capacidad de carga de 3 toneladas, el cual ha demostrado con su uso un ahorro de un 64% en los costes de operación. El fabricante Renault Trucks  también incorporó a su gama de vehículos de carga dos nuevos camiones eléctricos; “El renault Trucks D ZE” con capacidad para 16 toneladas y el “renault Trucks D Wide ZE” con una capacidad de carga de hasta 26 toneladas, ambos con hasta 300 km de autonomía, pensados, debido a esto último, para uso urbano.

La tecnología en esta área avanza a pasos agigantados, por lo cual, el año 2017,  creado a partir de un ejemplar de Komatsu por una asociación de dos empresas suizas, Lithium Storage GmbH y Kuhn Schweiz AG,  él camión “Volquete” se presenta como uno de los ejemplares eléctricos más grandes en el mundo, con un peso de 50 toneladas, será utilizado durante los próximos 10 años en trabajos de minería en una cantera de cementos en Suiza. Este camión fue diseñado para reducir considerablemente los gastos en combustible y de emisiones, su característica más innovadora es la capacidad para generar  electricidad en cada viaje de trabajo realizado, sube las montañas vacío y al descender genera hasta 40kWh utilizando la frenada regenerativa.  

Una de las grandes problemáticas en cuanto a incrementar la autonomía en los camiones eléctricos, está en que para lograrlo se tiene  que aumentar también el tamaño de la batería, y, por ende, incrementar el peso del contenedor de carga, lo cual tiene límites legales establecidos y podría interferir en la cantidad de carga que es posible transportar.

La velocidad de carga de la batería es otro punto importante a considerar, ya que cargar una batería puede llevar hasta 7 horas en muchos de los modelos existentes, lo cual equivale a tiempos muertos en cuanto a producción.

En la  ciudad alemana de Hamburgo, en el presente año,  una de las empresas que ya ha comenzado a utilizar este tipo de camiones es “Renova”, compañía asociada al rubro  del reciclaje y tratamiento de basura que solicitó un camión eléctrico para deshechos confeccionado por Volvo. Junto con esto, un camión de distribución con tecnología eléctrica de la misma marca está siendo utilizado por  DB Schenker y su socio transportista TGM dentro del país nórdico, comenzando por cargas livianas para ir aumentando el peso de estas paulatinamente. De acuerdo con Volvo, los camiones pueden quedar completamente cargados en una o dos horas si se utiliza un cargador rápido.

En Chile, desde el año 2017, una  de las empresas que se ha iniciado en la utilización de camiones eléctricos de alto tonelaje es CCU, la cual consta con una flota de camiones amigables con el medio ambiente que opera en Santiago Centro. Los camiones de la marca china BYD circularon en primera instancia por el sector oriente y sitúan a CCU como una de las primeras marcas de Latinoamérica en incluir este tipo de vehículos a su flota, ya que primeramente llegaron a Brasil donde ya circulan 23 de ellos. La meta de la compañía es que de aquí al 2030 el 50% de su flota de camiones sea eléctrico.

La electromovilidad en Chile ya es un hecho, sin duda los camiones eléctricos son un excelente aporte a la sociedad, ya que disminuyen  los ruidos en las ciudades, reducen los factores contaminantes y también abaratan los costes en combustible que muchas veces tienen que asumir compañías de transporte o propietarios autónomos. Uno de los mayores retos de los vehículos eléctricos en la actualidad  está la autonomía y la reducción en los costes en cuanto a las baterías utilizadas. Un gran desafío que definirá la elección de las grandes empresas logísticas en cuanto a la ampliación de su flota de transportes.

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